La Fuente del Tritón en Roma

Roma es la Ciudad Eterna, la emperatriz de las siete colinas que duerme arrullada por el suave rasgueo del río Tíber. Viejos monumentos, calles y plazas adornan su centro histórico, así como fuentes, muchas fuentes, la verdad. Es difícil encontrar una plaza en la ciudad que no tenga su fuente simbólica.

En la Plaza Barberini, muy cerca de la fuente más conocida de Roma, la Fontana de Trevi, se halla la Fuente del Tritón, uno más de los motivos que añadir a vuestra lista de qué ver en Roma. Fue el Papa Urbano quien, en 1642, ordenó a Gian Lorenzo Bernini, el escultor más grande del barroco, la construcción de esta fuente. Bernini se inspiró en el personaje del Tritón, de la obra de las Metamorfosis de Ovidio. Esta fue la primera de las fuentes que diseñó Bernini, que le serviría de inspiración para sus siguientes obras.

La fuente consta de un espacio circular de agua, que representa al mar, con cuatro delfines a los pies del cuerpo central, donde se halla la estatua del Tritón. El dios marino, sentado sobre una enorme concha, aparece lanzando un chorro de agua con una caracola. Como homenaje al Papa, Bernini entrelazó en las colas de los delfines las insignias y el escudo de armas papales.

No tiene la magnificencia de otras fuentes, pero en ella Bernini creó un dios del mar colosal. Musculoso, de barba mojada y escamas grandes, aparece de rodillas dentro de la concha lanzando su cabeza hacia atrás.

Lo curioso del caso es que, como muchas de las otras fuentes de Roma, esta no se creó como motivo de adorno ni turístico, sino para llevar agua del acueducto de Acqua Felice. Eso sí, no os extrañéis si en esta fuente también veis turistas lanzando monedas, como en la Fontana de Trevi. La tradición y la leyenda es la misma: la idea es volver otra vez a Roma.

Esta es una más de las razones por las que hacer turismo en Roma, una ciudad en la que no se os puede escapar ningún detalle. Plazas, calles fuentes y monumentos, cualquier rincón es válido para sentir y disfrutar de un legado patrimonial y artístico incalculable. La Fuente del Tritón de Bernini se merece al menos una foto, ¿verdad?.

Foto Vía Travelpod