La Basílica de San Esteban en Budapest

Siempre fue la Europa del Este uno de mis destinos soñados. Tal vez sea por el hecho de ser países no demasiado turísticos, pero que albergan ciudades de enorme belleza. Una de ellas es Budapest, la capital de Hungría, que atesora edificios y rincones para admirar. De entre todos ellos, siempre hay alguno que os llamará más la atención que otros.

A mí particularmente me cautivó la Basílica de San Esteban, una de esas visitas imprescindibles en vuestros vuelos a Budapest. Se trata de la iglesia más grande de Hungría, y alberga las reliquias del rey Esteban I. La véis y pensáis que tiene siglos de antigüedad, y apenas fue construida en 1905, tras cincuenta años de obras.

Y todo porque, en 1868, la cúpula se derrumbó, obligando a los constructores tener que empezar de nuevo. Pero bueno, tras aquel derrumbe debieron de hacer las cosas bien cuando todos los documentos y objetos valiosos de Budapest se guardaron en la basílica durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Os recomiendo la visita, sobre todo del interior, ya que descubriréis un templo de enorme belleza. Para disfrutar de la fachada lo mejor es sentarse en algunos de los cafés que hay en la Plaza de San Esteban. Allí tranquilamente seguro que apreciamos todo su esplendor exterior, con la estatua de San Esteban, primer rey cristiano de Hungría.

Precisamente, dentro de la iglesia se conserva la reliquia de la mano derecha del rey, la reliquia católica más santa de Hungría. El respeto y la devoción que sienten los húngaros a esta basílica casi es comparable a su belleza.

Como os decía, lo mejor es visitar el interior. Nada más entrar apreciaréis la belleza de la decoración, con sus mármoles rojo oscuro, negro y blanco, así como las piedras preciosas, los frescos, las vidrieras, etc… A todo ello se le añaden las estatuas, mosaicos, pinturas… que la convierten en una de las iglesias más hermosas de Europa.

Como iglesia más grande de Hungría, creo que no podía ofrecer menos. Con sus casi cien metros de altura y su enorme cúpula, que puede verse desde cualquier punto de la ciudad, alberga una campana de nueve toneladas de peso, la más grande y pesada de Hungría.

Una curiosidad para terminar. Se le llama basílica desde el principio, a pesar de que tiene forma de cruz griega, y no recoge los parámetros de los estilos de las basílicas. Imprescindible de visitar si estáis en Budapest.

Foto Vía Breviary