Visita el Cristo de La Habana en Cuba

El Cristo de La Habana es uno de los principales símbolos de la capital cubana. Es difícil irse de aquí sin haberle hecho una fotografía esa imagen blanca de unos veinte metros de altura que emerge de una pequeña colina de la ciudad. Resulta curioso que en un país comunista como Cuba uno de sus principales puntos emblemáticos sea precisamente esta imagen de Jesús.

Cuando reservemos nuestros vuelos baratos a La Habana y lleguemos a la capital de Cuba nos daremos cuenta del impacto que tiene esta imagen entre sus ciudadanos. Sus orígenes hay que situarlos en 1958, concretamente el 24 de diciembre, cuando fue inaugurada la estatua y colocada en el lugar en el que se halla ahora. Otro dato curioso: apenas quedaban quince días para el asalto de Fidel Castro y los suyos para derrocar a Batista con la Revolución Cubana.

La estatua se sitúa a la izquierda del puerto. Si dais un pequeño paseo en barco por las aguas de La Habana será el faro de la Fortaleza de El Morro y el Cristo de La Habana los que os den la primera de las bienvenidas. La imagen fue construida en mármol de Carrara, en contraste con las piedras grises de las fortalezas que se pueden ver a su alrededor: la del Morro, San Salvador de la Punta, la Real Fuerza y San Carlos de la Cabaña, defensoras de La Habana durante siglos.

La imagen se hizo precisamente en Italia, por la escultora cubana Gilma Madera. El Cristo se alza de pie, con una mano en el pecho y la otra levantada en señal de bendición tanto al pueblo cubano como a todos los que llegan a la ciudad. Como os dijimos al principio, tiene veinte metros de altura, más tres de la base en la que se asienta, un peso de 320 toneladas y está compuesta por 67 piezas diferentes. A nivel del mar su altura total es de 51 metros.

Hay una leyenda que tiene como protagonista al derrocado presidente cubano Fulgencio Batista. En ella se cuenta que su mujer, Marta, rezó por él durante el fallido ataque al Palacio Presidencial del 13 de marzo de 1957. Ella prometió que si sobrevivía esculpiría una estatua parecida al Cristo de Río de Janeiro en Brasil. Muchos piensan que es cierta y otros que no, aunque al parecer Gilda Madera ya había concebido la idea de este Cristo en 1956.

Lo que está claro es que el Cristo de La Habana debe ser uno de esos lugares que tenéis que visitar y fotografiar en la capital cubana.

Foto Vía Travelpod