Brunei, el mágico reino de la naturaleza virgen

 

Seguro que a muchos de vosotros os sonará el país de Brunei por la opulencia de sus mandatarios, a pesar de ser uno de los más pequeños del mundo. Pero, turísticamente hablando, es un rincón donde la belleza del paisaje es sencillamente espectacular. Selvas y ríos vírgenes, flora y fauna fascinante, un lugar donde el verde prima bajo la maravilla de sus cielos.

Brunei Darussalam, que significa Morada de Paz, situado en la costa noroeste de Borneo, es uno de los pocos países en el sureste asiático que han huído por completo de la destrucción del medio ambiente y más culto ha rendido a la naturaleza. El resultado es una mezcla única de modernas instalaciones y servicios respaldados por un estilo de vida tranquilo, los ideales islámicos y una cultura malaya en donde el valor fundamental es la riqueza de sus paisajes.

Brunei adquirió la plena independencia de Gran Bretaña en 1984 y hoy en día el Sultán ejerce como Primer Ministro,  Ministro de Defensa y de Hacienda. La familia monárquica ha asegurado la vida real en Brunei desde hace 700 años, respaldada por la seguridad financiera que da un país altamente productor de petróleo y gas.

Si queremos visitar Brunei las atracciones turísticas son muchas. Entre ellas os vamos a destacar algunas, tales como el Museo de Brunei, con una extensa colección de objetos que datan de los siglos IX y X, así como el Museo de Historia Natural de Brunei. Otros edificios sumamente interesantes son sus dos mezquitas, la de Sir Omar Alí Saifuddien, en el centro de la ciudad, y la Jame Asr Hassanil Bolkiah, la mezquita más grande de Borneo, en Kampong Kiarong, rodeada de bellísimos jardines.

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La capital también cuenta con el mayor distrito de viviendas sobre el agua, en donde viven más de 40.000 personas, en casas unidas por pasarelas. Algunas casas son de estilo tradicional en madera, mientras que otras son modernas estructuras, con los avances más sofisticados, escondidos tras sus sencillas fachadas. Este distrito incluye clínicas, escuelas, mezquitas, estaciones de bomberos, de policía y muchas tiendas.

Vale la pena realizar un safari por los manglares, aguas arriba, a lo largo de los profundos canales que fluyen entre las islas. Hay que iniciarlo bien temprano, porque será el mejor momento para encontrarnos con todos los habitantes de este peculiar ecosistema. También, a sólo una hora del centro de la capital, se puede llegar a Bandar Seri Begawan, el comienzo de la selva virgen de Brunei, donde encontraremos parques y lagos, y podremos tomar una barca y recorrer los rápidos o sentarnos tranquilamente a oir los sonidos de la selva en un tranquilo arroyo.

Probablemente una de las visitas más populares en Brunei sea la selva Temburong, el bosque primario más accesible de Borneo. No se puede acceder hasta aquí por carretera, sino sólo a través de un recorrido de 12 kilómetros en barca. Algunos puntos del trayecto están salpicados por rápidas corrientes de agua que pueden hacer algo emocionante nuestro viaje.

Hay pasarelas que permiten el paseo fácil por los terrenos más ásperos e inaccesibles, sobre todo a la hora de cruzar ríos y grandes arroyos. Uno de los mejores paseos es a través del Rainforest Canopy. Es una cima que se eleva mucho más allá de las copas de los árboles y la vista desde allí es mágica, sobre todo antes del amanecer, en el instante en el que despierta la selva.

Brunei ha logrado conservar sus parques, los manglares, la flora y la fauna. Es el mejor momento para visitarlo, ya que, un lugar así, con tan maravillosa naturaleza, quién sabe hasta cuándo nos podrá durar…

Foto 1: Fuente Nationalgeographic

Foto 2: Fuente Thijsheslenfeld