Visita el Capitolio en Washington

Visita el Capitolio en Washington 1

Seguro que no podéis veniros de Washington sin haceros una foto frente al edificio del Capitolio. Realmente es una de las estampas más conocidas de la capital americana. Está situado en la Capitol Hill, la colina que lleva el nombre del edificio. Allí dentro se puede visitar el Senado, la Cámara de Representantes, la Corte Suprema y la Biblioteca del Congreso.

Si tenéis reservado vuestros vuelos a Washington, el edificio del Capitolio lo veréis desde muchos puntos de la ciudad. Esa célebre cúpula blanca con columnas es la sede del gobierno americano. Se comenzó a construir en 1793, aunque la cúpula no se terminó hasta 1866, tardándose once años en levantarse.

Lo que interesa es la visita guiada que se puede hacer al interior. Estas visitas guiadas son gratuitas, aunque hay que ir tempranito a la entrada, antes de las 09.00 horas. Estas visitas duran una hora y media, y es la única manera de acceder al interior, ya que no podemos entrar por nuestra cuenta.

Os lo decimos porque por fuera el único interés es hacerse la consabida foto frente a la fachada. Aún así, merece la pena, ya que se trata de un edificio enorme. Mide 229 metros de largo y 107 de ancho, mientras que la cúpula cuenta con 57 metros de altura.

Las visitas se pueden hacer todos los días, excepto los domingos. El Capitolio cuenta con unas 540 habitaciones, que se distribuyen en sus cinco plantas. De las mejores habitaciones que veréis está la Rotonda, que es una sala enorme desde la que se pueden tener las mejores vistas de la cúpula, y la National Statuary Hall, una sala con estatuas de personalidades célebres de la ciudad.

Pero eso no es todo, ya que no puede faltar en la visita la Biblioteca del Congreso, con sus escaleras de mármol, la preciosa vista que nos ofrece el Mall… Todo el interior está decorado exquisitamente. Recuerdo que lo que más nos impactó fue la Rotonda, con la enorme cúpula sobre nosotros, y el lujo de la Biblioteca del Congreso.

Porque no os podéis quedar solamente con la típica foto delante del edificio, con la cúpula y sus columnas. Levantaros tempranito, haceros con unas entradas, y disfrutar del lujoso interior de uno de los edificios más históricos del mundo.

Foto Vía Misionlandia