Transporte público en Estambul

Transporte público en Estambul 1

Si estamos en uno de los hoteles en Estambul, recién llegados del aeropuerto y no sabemos cómo nos podemos mover por la ciudad para ver todo aquello que hay que ver en Estambul, a continuación hablamos del transporte público en Estambul, información imprescindible si no alquilamos un coche.

Estambul posee más de 100 kilómetros de largo, más de 1.000 kilómetros cuadrados y posee doce millones de habitantes divididos en tres partes por el mar, por lo que el sistema de transporte público es, como mínimo, complejo. Pese a los esfuerzos del Ayuntamiento por regularizar y conectar todos los puntos de la urbe con el transporte público, tanto para los lugareños como para los turistas aún es imprescindible el apoyo de los medios de transporte más tradicionales como los dolmus o taxis colectivos.

Comencemos por los billetes, pues toda la red de transporte público de Estambul funciona con “jeton”, monedas que valen por un viaje, o con “akhil”utensilio magnetizado que se recarga con dinero”.

Los autobuses nos pueden llevar a cualquier parte de Estambul, pero son muy irregulares tanto por las rutas que llevan a cabo como por las constantes congestiones de tráfico. Aún así, las líneas que comunican Karaköy y Eminonu y la plaza de Taksim funcionan bastante bien.

El transporte público por excelencia de la ciudad son las líneas de metro y tranvía, pues funcionan muy bien y son perfectos para dar un paseo por Estambul. Para el visitante, las líneas más útiles serán las que comunican el barrio de Kabatas con Karakoy, Sirkeci, Eminonu, la explanada Sultanahmet, Beyazit y Camerlitas, donde el trayecto se paga con un jeton. También hay una línea de tranvía histórico que ella misma es una atracción pues se compone de un único vagón de color rojo y es algo pintoresco. Los funiculares, dada la orografía de Estambul también son una opción.

El último transporte público que comentaremos son los dolmus, taxis colectivos que realizan rutas fijas. Cada una de ellas posee al menos diez plazas y los precios dependen de la línea que se realice. Resultan algo más caros que el transporte público pero sin duda más baratos que tomar un taxi. Una de las curiosidades de estos transportes es que al principio nos sorprendrá ver cómo la gente sube y baja del dolmus en plena marcha, pero pese a eso son absolutamente fiables.

Estambul también posee barcos que realizan rutas concretas, pero hay que tomarlos más como atracción turística que transporte público.

Foto Vía: Tramist