Templo de Debod en Madrid

Templo de Debod en Madrid 1

 

Madrid es, sin duda, una de las ciudades más monumentales e históricas de Europa. Situado en pleno centro de la península, si estamos en uno de los hoteles en Madrid, podremos aprovechar además para visitar alguna de sus capitales castellanas más cercanas, muy accesibles tanto en vehículo privado como en transporte público. No obstante, si no tenemos intención de visitar lugares cercanos a la capital española, a continuación recomendamos un monumento de lo más curioso, a saber, el Templo de Debod, un templo egipcio en medio de Madrid.

Se ubica en uno de los parajes más hermosos de la ciudad, muy cerca del Palacio Real y en el centro del Parque de la Montaña, desde donde podremos observar la impresionante vista de la Casa de Campo y en días claros hasta las cumbres del Guadarrama, un paraje impresionante que uno no se espera encontrar en una capital como Madrid.

Además,también se ubica cerca de algunas de las calles más comerciales de la ciudad como es la calle Princesa o la Gran Vía, por lo que podemos aprovechar de visitarla para tomar un respiro después de hacer las compras. Cerca podemos ver también otros atractivos turísticos de Madrid como son la Ermita de San Antonio de la Florida, el Museo Cerralbo o el ya comentado Palacio Real y sus jardines de Oriente.

Pero, ¿qué hace un templo egipcio auténtico en medio de la capital? El templo de Debod estuvo originariamente ubicado en la Baja Nubia, al sur de Egito y fue donado al Estado Español en el año 1968 como muestra de agradecimiento por la ayuda prestada por España en el salvamento de los templos de Abu Simbel durante la campaña internacional que se lanzó para salvar la Nubia. Trasladado desde el país africano hasta Madrid, fue abierto al público en el lugar donde hoy lo podemos ver en el año 1972.

Se trata de una construcción que comenzó alrededor del siglo II a.C., en el momento de la muerte del rey de Meroe Adijalamani, el cual dedicó una capilla a Isisis y Amón. Se trata de una capilla decorada con relieves y en posteriores ocasiones se le fueron añadiendo otros espacios. Después de la anexión de Egipto al Imperio Romano, la construcción acabó por terminarse decorándose de manera más occidental. No obstante, a partir del siglo VI, el templo se cerró y abandonó hasta prácticamente su traslado a Madrid.

Foto Vía: Almorca