Púbol, el corazón de Dalí y Gala en Girona

Púbol, el corazón de Dalí y Gala en Girona 1

 

A poco más de una hora en coche al norte de Barcelona se halla la pequeña población de Púbol, a 25 kilómetros de Girona. Situado muy cerca de Cadaqués, tal vez este pueblo no sería demasiado conocido si no llega a ser por uno de sus habitantes ilustres, el genial Salvador Dalí.

Si tenéis reservados vuestros hoteles en Barcelona, Púbol podría ser una magnífica excursión. Especialmente porque en el centro del pueblo se halla el Castillo de Púbol, la casa que Dalí regaló a su esposa y musa Gala, y en la que vivió con el pintor hasta su muerte en 1982. Pero además en Púbol encontramos una calma y una tranquilidad magníficas, con su iglesia, su Plaza Mayor y sus edificios de estilo gótico-renacentista.

Precisamente en 1982, el rey Juan Carlos I nombró a Dalí Marqués de Púbol. Junto al castillo se halla la Iglesia de San Pedro, patrón de los herreros y segadores. Fue construida en el siglo XIV en estilo gótico y consta de una nave central con varias capillas laterales. Cabe destacar en este interior el retablo gótico de Sant Pere de Púbol, realizado en el siglo XV por Bernat de Martorell.

El Castillo de Púbol parece un pequeño palacio gótico-renacentista fortificado. Aún pueden verse algunos elementos de los siglos XIV al XVI, sin embargo su estructura y el aspecto visual data de reformas posteriores. Este castillo lo compró Dalí en la década de los 60, con el fin de regalárselo a Gala. Hay que visitar los jardines, con las típicas figuras de elefantes delgados dalinianos y la tumba de Gala, situada en el sótano de la casa.

Gala vivió en este castillo hasta su muerte, en 1982. Tras la muerte de su musa,. Dalí decidió retirarse a vivir a Port Lligat, a unos ocho kilómetros de Púbol. Resulta muy especial pasear por las diferentes estancias del castillo, ya que a cada paso no podemos por menos que sentir vivamente la magia y el genial universo de Dalí.

Hoy Púbol es, junto con Figueras y Cadaqués, punto de referencia para todos los amantes del arte de Dalí. Sin embargo, también es un refugio para el turismo rural. Una escapada por este pequeño pueblo os hará sentiros como nuevos. Y qué mejor que hacerlo cerca de uno de los pilares básicos del imaginario de todo un genio.

Foto Vía Hike Now