Parque Natural del Garraf en Sitges


Parque Natural del Garraf en Sitges 1

El Parque Natural del Garraf es una de las mejores oportunidades para disfrutar de la naturaleza cerca de Barcelona. Si escogemos para nuestra estancia uno de los hoteles en Sitges, además de sus playas, podemos disfrutar de la naturaleza muy de cerca.

Este parque natural es un lugar un tanto exótico, con un hermoso paisaje rocoso y numerosas cavidades subterráneas producto del agua. Entre sus cimas podemos destacar La Morella, con apenas 594 metros y El Rascler, de 572 metros. El parque nos enseñará una flora propia, con la característica de que es la zona más septentrional de Europa donde nace el palmito, la cual también es la planta más característica del lugar.

Es todo un pulmón verde a través del cual podremos disfrutar de diversas rutas y actividades organizadas, un espacio para pasear y disfrutar de la naturaleza, lo suficientemente lejos para huir de la masificación de las playas cercanas, pero lo suficientemente cerca para volver a ellas a la vuelta.

Uno de los lugares más exóticos del parque no es un monumento natural. Se trata del Palau Plana Novella, la cual acoge el monasterio budista Sakya Tashi Ling, toda una atracción para aquel que quiera conocer otras culturas sin tener que viajar muy lejos. Se organizan visitas guiadas por los mismos monjes de la comunidad, visitas en las que podremos conocer el patrimonio de una familia de indianos y también una exposición de la cultura tibetana.

En el monasterio también se realizan diversas actividades culturales como talleres de yoga, meditación, relajación y otras fórmulas para llegar al Nirvana. El mismo entorno ayuda a ello, por lo que quizás, quien sabe, encontremos un sentido a algo que estamos buscando sin quererlo.

Misticismos aparte, el lugar merece la pena más allá del punto exótico que el monasterio budista le da. La naturaleza nos envuelve para disfrutar de las caminatas que el parque nos ofrece, senderismo de diversa dificultad con el que conoceremos los rincones más escondidos de la montaña, rincones que si nos pasamos todo el día en la “civilización” no creemos ni que existan. Es una buena alternativa para disfrutar de Sitges.

Foto Vía: Aitor Escauriaza