Lujo a buen precio. Todo es posible en Las Vegas

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Las Vegas, al margen de otras muchas consideraciones y fobias, es uno de los pocos lugares del mundo en el que podemos permitirnos sin rubor y sin tener que pedir una ampliación de hipoteca alojarnos en una gran suite, en un complejo de lujo, por muy pocos euros. Muchos menos de los que podamos imaginar. Y es que encontrar hoteles en Las Vegas puede ser más barato de lo que pensamos.

Es difícil describir con objetividad esta ciudad temática creada en un lugar cualquiera del estado de Nevada. Y es muy fácil criticarla y rechazarla sin haberla visitado, y este es un gran error en el que suelen caer muchos viajeros. Dejo a un lado los pecados capitales que amenazan cada esquina de esta iluminada ciudad, sus excesos, sus luces y la frase en boca de todos que nos permite hacer todo lo que queramos: “lo que en Las Vegas haces en Las Vegas se queda”.

Tres razones para conocerla: habitaciones en impresionantes hoteles de lujo por menos de 50 dólares, restaurante temáticos fascinantes por menos de 35 dólares y la mayor oferta de espectáculos del mundo.

Con más de 110000 habitaciones no es difícil entender las razones para encontrar precios tan interesantes y que algunos de los complejos más grandes del planeta estén en sus principales avenidas. Por tamaño el primer lugar lo ocupa el consorcio del grupo MGM, con multitud de hoteles; desde las 51 exclusivas habitaciones del Skylofts al MGM Grand Hotel –por unos 1500 dólares la noche- al sensacional New York-New York Hotel donde podremos reservar una suite de cien metros cuadrados por 110 dólares. Pero el mejor exponente de las ofertas sorprendentes lo podemos ver en el hotel Stratosphere, cuya torre “Top of the World” configura el skyline de la ciudad. Esta mole con más de 2500 habitaciones nos ofrece a través de su web ofertas tan suculentas como habitaciones por 50 dólares o un “todo incluido” a 39 dólares por persona.

Para conseguir los mejores precios hay que dedicar tiempo a pasear por las páginas de reservas de los propios hoteles y evitar en la medida de nuestras posibilidades los fines de semana, cuando la ocupación supera el 95%.

La gula, como pecado capital, también tendrá un destacado protagonismo en esta curiosa ciudad. Es muy difícil evitar las tentaciones que nos propondrán los hoteles para no salir de sus complejos pero no podemos olvidar que algunos de los mejores y más bestiales buffets del mundo están justo al otro lado de la calle. Nuestro estómago sufrirá bajo la premisa “coma todo lo que quiera”, los espacios tematizados y los precios tan atractivos.

Y ya que nos ahorramos dinero en el alojamiento y en la comida nada mejor que invertir en cualquiera de los centenares de espectáculos que todos los días nos ofrece Las Vegas. Posiblemente el mejor ejemplo lo encontremos en El Circo del Sol, que mientras sus espectáculos llegan a España (y a toda Europa) con cuentagotas en Las Vegas mantienen seis escenarios permanentes, incluyendo un original y espectacular circo en el agua (O) y una sesión erótica (Zumanity).

Y recordad: la única forma de que nuestro paso por Las Vegas sea gratificante (económicamente hablando) es evitando en todo momento las maquinitas recreativas que llegaremos a encontrar incluso en los baños y ascensores.

Foto vía: Flickr