Los rincones más sorprendentes de París

Los rincones más sorprendentes de París 1

La Torre Eiffel, la Basílica del Sagrado Corazón, el Arco del Triunfo o los Campos Elíseos son algunos de los rincones que siempre se establecen como visita obligada en París. Sin embargo, cualquier persona que visite dicha ciudad debe saber que existen otra serie de rincones, quizás más desconocidos, pero igualmente interesantes.

Para conocerlos, organiza tu viaje, realiza una buena selección de hoteles en París  y lánzate a disfrutar de espacios y lugares que conseguirán cautivarte, que te enamorarán y que desde ese momento permanecerán para siempre en tu memoria.

Uno de estos enclaves que estamos subrayando es el conocido como La Cité Florále. Una denominación esta bajo la que se encuentra un barrio que tiene una peculiaridad y es que está conformado por villas que tienen todas nombres de flores.

A principios del siglo XX fue cuando se puso en pie esta urbanización de pequeñas casas pero de gran belleza que consigue encandilar a cualquier visitante que, paseando por sus calles (Boussingault, Auguste Lançon y Brillat Savarin), olvidará por completo que se encuentra en una gran urbe como es París.

Peculiar es este espacio y no lo es menos el Parque de Bercy que podemos encontrarlo a orillas del río Sena que baña la urbe. En el distrito XII de la misma es donde está ubicado más concretamente este pulmón verde que tiene la singularidad de que se asienta sobre lo que fueron antiguos almacenes de vino, de los cuales aún se mantienen en pie tres o cuatro.

Un bello jardín, un lago y unas calles que parecen de cuento dan forma a este rincón parisino que es ideal para perderse en busca de paz o de un momento de romanticismo en pareja.

Asimismo también recomendamos una visita a Les Fusains, una villa de la zona de la Bohemia que tiene el honor de haber sido el lugar donde muchos pintores encontraron su inspiración tales como Renoir  o Bonnard.

Como ves, París es mucho más que los monumentos mundialmente conocidos. Sólo hay que perderse por sus callejuelas para descubrir otros lugares que enamoran.