Los Acantilados de Moher en Irlanda

Los Acantilados de Moher en Irlanda 1

Irlanda es uno de esos países que todo buen amante de los paisajes y la naturaleza debería visitar. Yo me quedé prendado en la cima de los Acantilados de Moher, una de las visitas imprescindibles que se deben hacer en Irlanda. Situados cerca de Galway, a unos 260 kilómetros al oeste de Dublín, resultan impresionantes.

Estos acantilados tienen en su punto más alto 214 metros de altura y tienen ocho kilómetros de longitud a través de la costa occidental del océano Atlántico, en el condado de Clare. En lo más alto de estos acantilados se halla la Torre O’Brien, y desde la cima se pueden ver las islas de Aran, la Bahía de Galway, las Montañas de Maum Turk en Connemara y Loop Head al sur.

Si tenéis reservados vuestros vuelos baratos a Dublín, esta experiencia de los Acantilados de Moher no os la podéis perder. Además aquí se encuentra una de las principales colonias de aves marinas de Irlanda. En 1988 la zona fue designada como Área de Protección Especial para las Aves. Aquí veréis al célebre frailecillo atlántico, halcones, gaviotas y cuervos.

Su nombre significa en gaélico Acantilados de la Ruina. La parte más antigua se ellos se halla en la base, y se cree que tienen unos 300 millones de años de existencia.

Los paisajes que se pueden divisar desde las alturas de estos acantilados son insuperables. Las fotografías que se pueden sacar desde aquí ya las podéis imaginar, ¿no?. Además de las vistas os podéis acercar hasta el Atlantic Edge Exhibition, un centro de interpretación para disfrutar de una experiencia audiovisual de los acantilados y el océano.

Las altas paredes de roca negra bajan completamente en vertical hasta el mar. Resulta increíble sentarse en la hierba a contemplar cómo el agua golpea incesantemente las rocas. Las vistas desde la Torre O’Brien, situada al norte y construida en el siglo XIX, son sencillamente deslumbrantes. Dicen que son más de un millón de personas los que llegan aquí cada año.

Sin lugar a dudas que los Acantilados de Moher son una experiencia fascinante en Irlanda. Acercaros luego hasta el pequeño pueblo de Doolin para saborear lo más puramente irlandés Allí se sigue hablando incluso en gaélico y la música tradicional irlandesa no faltará en sus locales.

Foto Vía Europe a la Carte