Las montaña de Emishan y el Gran Buda (II)

Las montaña de Emishan y el Gran Buda (II) 1

El otro día comentábamos que uno de los paisajes más hermosos de China eran la Monaña Emeishan y el Gran Buda, ambos, tesoros que todavía quedaban por explorar.

Pues bien, pese a que acabábamos el post con el templo Wanniansi, hoy seguiremos con este, apuntando este lugar en un lugar privilegiado de nuestras guias de viajes. El techo del dicho templo es realmente muy atrayente pues se pueden observar pinturas dibujadas con «mucho arte», de forma muy fina en los nichos colocados de forma redonda donde se veneran a un total de 307 budas de hierro. También podremos observar la estatua de Samantabhadra encima de un elefante, monumento que está considerada como el tesoro emblemático de la montaña y fue realizado con una técnica depurada allá por el año 980, pues posee un total de 62 toneladas de peso.

Otra de las cosas que nos pueden atraer del Emeishan y el templo Wanniasi son sus Artes Mrciales, pues constituyen una de las tres escuelas de este tipo -Wushu- más importantes de China, lo cual le da un gran prestigio tanto a nivel nacional como internacional.

Pasando ya al Gran Buda e Leshan hay que comentar que este buda no podía estar en otro lugar que en este pues es inseparable del misterioso y pintoresco paisaje de Emeishan. EL Gran Buda se encuentra en la montaña llamada Linheshan, en el lugar donde convergen los ríos Mingjiang, Qingy y Daduhe. Ya en el año 713 se comenzó a tallar esta hermosa y majestuosa escultura con la intención de atemorizar al demonio del agua. Se acabó casi un siglo después, exactamente 90 años después con un total de 71 metros de altura, con una cabeza de 15 metos y unas orejas de 7 metros cada una. Los anchos tienen tres metros de longitud. La escultura compite en altura a la montaña y pisa a uno de los tres ríos que atraviesan el lugar.

Sin duda es una de las esculturas más colosales del mundo, y a su vez la mayor figura tallada en un peñasco en China. Así, gracias a sus maravillosos patrimonios culturales y naturales, tanto la Montaña Emeishan como el Gran Buda en Leshan fueron incluidos en la lista de los patrimonios de la humanidad sin grandes dudas.

Foto Vía: Pixar