La Acrópolis de Atenas

La Acrópolis de Atenas 1

¿Sabíais que, en la Edad Antigua, la palabra acrópolis significaba el punto más alto de una ciudad?. Pues nada, eso nos da una idea de porqué llamaron así a la célebre Acrópolis de Atenas, y de paso conocer el porqué la mayoría de las viejas acrópolis del mundo se hallan en lugares altos. Para los griegos la acrópolis conformaba toda la llanura en la que se situaban sus ciudades, fundadas así con el fin de defenderlas mejor.

Ya que hablamos de Grecia y de acrópolis no podía faltar la mención a la célebre Acrópolis de Atenas, uno de los monumentos más antiguos de Europa. El gran Pericles, en el siglo V a.C, la Edad de Oro de Atenas, fue el que tuvo la idea original de este tipo de construcciones. Quería que su Acrópolis fuera el monumento más hermoso de Atenas. Así se lo encargó al escultor Fidias y a los arquitectos Ictino y Callicrates.

La Acrópolis fue construida sobre una gran colina de piedra caliza que se eleva unos 150 metros sobre el mar. La veréis perfectamente si llegáis a Atenas en alguno de los cruceros Mediterráneo que llegan a esta ciudad. Aquella Acrópolis estaba, y está hoy, formada por el hermoso Partenón, templo dedicada a la diosa Atenea, el Propileos, puerta de entrada a la Acrópolis, el Erecteion, un bello templo, y el Templo de Atenea Niké, en honor a la diosa del mismo nombre.

Declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1987, la visita a la Acrópolis de Atenas resulta más que imprescindible. Qué podríamos decir del maravilloso Partenón, construido en el siglo V a.C, con sus ocho columnas al frente y 17 en los laterales, o del Erecteion, que alberga la famosa Tribuna de las Cariátides que tanta veces habréis visto en los libros de arte e historia.

Pero además, dentro del recinto de la Acrópolis se pueden visitar el Teatro de Dionisio, el Odeón de Herodes Ático y el Museo Nuevo de la Acrópolis, que alberga una maravillosa colección de todos los restos que fueron encontrados en este lugar, incluso desde la época neolítica.

Os recomiendo que la mejor hora para subir a la Acrópolis es bien tempranito, sobre todo si vais en verano, tanto por el sol del mediodía, horrible a esas alturas, y la gran cantidad de turistas que habrá. Si subís a pie, nada de tacones, que el piso a veces es resbaladizo. También se puede ir en metro, parando en la estación de la Acrópolis.

Foto Vía Kalipedia