Killybegs y la costa de Donegal en Irlanda

Killybegs y la costa de Donegal en Irlanda 1

Posiblemente la región del noroeste de Irlanda no sea de las más visitadas. Sobre todo por el hecho de que Dublín se halla al sur, y Belfast al noreste, las ciudades más turísticas. Sin embargo, hay que decir que en esta zona encontramos rincones tan interesantes como Donegal y Sligo, además de nuestra protagonista de hoy, Killybegs, un precioso enclave situado en la Bahía de Donegal.

Os recomiendo especialmente ir en coche por la carretera de la costa que separa las ciudades de Donegal y Killybegs. Son algo más de 25 kilómetros de pequeños acantilados y paisajes abruptos y escarpados, rincones estupendos para los amantes de las fotografías y la naturaleza salvaje. Las vistas al mar sin fascinantes, así que imaginaros también los bellísimos atardeceres que tenemos por delante descubrir.

Estos acantilados dan paso a la pequeña ciudad de Killybegs, un antiguo puerto pesquero de la costa de Donegal. Realmente es un rincón muy pintoresco y sumamente tranquilo. Pequeñas barcas de colores se arremolinan frente al puerto. Nada mejor que sentarse en alguno de los restaurantes del paseo a degustar muy buenos mariscos, pescado fresco y el excelente sonido de la música tradicional irlandesa.

Alrededor de Killybegs hay grandes posibilidades de hacer senderismo y turismo rural, ya que los paisajes son abrumadores en belleza natural. Rodeando la ciudad se halla la cadena montañosa de las Slieve League, las cumbres más altas de Irlanda. Nada mejor que alquilar un coche para poder ver todo lo que nos rodea, con escarpados acantilados que caen hacia el mar.

Una magnífica excursión que podemos hacer desde Killybegs es hasta Carrick, situada unos quince kilómetros al oeste. Se trata de otro maravilloso tramo de costa a través de enormes acantilados. Hay quien incluso hace la caminata andando, para vivir una experiencia más intensa haciendo fotos y disfrutando del íntimo contacto con la naturaleza.

Diez kilómetros más allá de Carrick se halla el pueblo de Glencolumbkille, fundado hace más de cinco mil años. Cuenta la leyenda que aquí construyó un monasterio en el siglo VI Santa Columba. Hoy lo maravilloso de este pueblo son sus playas y sus mercadillos de artesanía local.

Lo que está claro es que, después de haber pasado por aquí, no entiendo cómo no viene más gente a disfrutar del noroeste de Irlanda y la costa de Donegal. La fama de lugares como Dublín y Belfast tal vez le hagan sombra, pero la belleza natural y salvaje, además de la tranquilidad que podemos vivir, no tienen precio.

Foto Vía Old Picture