Jaca, Astún y Peña Oroel

Jaca, Astún y Peña Oroel 1

Jaca es una de las ciudades más visitadas por los turistas invernales. Auténtico campo base del esquiador, su estratégica situación ha sido aprovechada para construir cerca pistas de esquí de gran importancia como Astún. Así, no sólo en Jaca sino que también podremos alojarnos en uno de los hoteles en Astún. De hecho, Astún se encuentra en el mismo término municipal de Jaca y se comunica con este centro tan sólo a 30 kilómetros. Recordemos que Jaca es la capital de la comarca de la Jacetania, por lo que las estaciones de esquí que se encuentran a su alrededor, tanto Astún como la vecina Candanchú, encuentran estupendos servicios a menos de una hora de distancia.

Pero no sólo podemos esquiar en Jaca. Existen decenas de rutas por sus alrededores para disfrutar de la nieve y/o de un paseo tranquilo. Lo que hoy proponemos es la Peña Oroel, una cumbre de -relativamente- poca altitud, pero mucha presencia, personalidad, muy familiar para todo aquel que está en Jaca por su vista desde cualquier punto e la ciudad. A vista de pájaro, la cumbre de Peña Oroel se encuentra tan sólo a 5,5 kilómetros del centro mismo de Jaca.

Esta peña forma parte del sistema de rocas de conglomerado situado entre lo que se conoce como el Prepirineo (concretamente en la cadena de Partacua) y las sierras exteriores, la conocida sierra de Guara, a la vez que separa la cuenca media del río Aragón por el norte y el río Gállego por el Sur.

Posee un acceso fácil, ya que podremos alcanzar su base norte, donde se sitúa El Parador a 1.200 metros de altura, tan sólo a 9 kilómetros de Jaca. Si poseemos un 4×4 podemos hacercarnos a la base Sur. Quizás más bonita es la vertiente norte, ya que su muro de piedra rojiza se completa con una pendiente bastante empinada cubierta de un bonito, frondoso y misterioso bosque de pinos en su parte inferior y de abetos en la parte superior.

Es una montaña de leyendas, y se dice que la misma Reconquista de Aragón comenzó cuando unas hogueras en su cumbre indicaon que ya había comenzado la época de lucha. Además, se conoce también como una montaña mágica por estar en el vértice oriental de un triángulo cuyos otros dos vértices se sitúan en San Adrián de Sasabe y en el conocido San Juan de la Peña. Para acabar con las leyendas, decir que según los mitos, en sus entrañas hubo una mina o un tesoro, el cual, aún, no ha sido encontrado.

Foto Vía: Elemaki