Glasgow, ciudad escocesa histórica y cosmopolita

Glasgow, ciudad escocesa histórica y cosmopolita 1

Viajar por Escocia supondrá descubrir ciudades tan sorprendentes como Glasgow. Y es que dicha urbe, la más grande de la nación escocesa y la tercera de Reino Unido en cuanto a esa extensión, ha sabido no sólo mantener la esencia de un pasado glorioso (ciudad real durante la etapa victoriana, puerto de comercio fundamental durante la Revolución Industrial…) sino también introducir y adaptarse a la época actual lo que la han convertido en una población turística y cosmopolita.

Entre los rincones más interesantes que posee y que merece conocer para así descubrir la esencia de esta tierra, fruto de esa citada dualidad, se encuentran los siguientes:

George Square. Esta es la plaza más importante que tiene y la misma fue construida allá por el siglo XVIII. En ella se pueden admirar construcciones tales como el Ayuntamiento y casas de estilo georgiano, sin olvidar tampoco las esculturas de personajes históricos como la reina Victoria. La mencionada casa consistorial requiere especialmente una parada para apreciarla pues es una auténtica belleza renacentista donde se entremezclan mosaicos, mármoles y otros elementos decorativos de gran valor que la han convertido en la más impresionante de toda Escocia.

Catedral de Glasgow. Dicho templo es uno de los que ha conseguido ser uno de los símbolos de la urbe gracias a singularidad e historia. En el siglo V, en una antigua capilla levantada en honor a San Mungo, es donde tiene su origen aquel que comenzó a erigirse en el siglo XII por orden del entonces rey David. Su necrópolis es uno de los lugares más significativos que posee.

Castillo de Bothwell. Los Murrays fueron quienes en el siglo XIII decidieron levantar esta fortaleza que se caracteriza por haber sido una de las más importantes del mundo durante la época medieval y en concreto durante la Guerra de Independencia contra los ingleses.

La Universidad, la plaza Saltmarket, que recibe este nombre porque en ella existió un mercado de sal, o la calle Buchanan son otros de los espacios que, sin duda alguna, merece la pena visitar en Glasgow.