Estoril: patrimonio cultural y naturaleza

Estoril: patrimonio cultural y naturaleza 1

La ciudad de Estoril, ubicada en el extremo occidental de Portugal, a corta distancia de su capital, Lisboa, es uno de los destinos turísticos más populares del país vecino. Sus playas destacan por la belleza del paisaje circundante, y además cuenta con excelentes infraestructuras que nos permitirán descubrir cómodamente todo su gran patrimonio artístico y cultural, practicar nuestros deportes favoritos, disfrutar de la sabrosa y completa gastronomía local o del glamour de su conocido casino.

Los hoteles en Estoril ofrecen todas las comodidades a precios interesantes, incluso aquellos de más categoría, así que no hay excusa para cruzar la frontera y acercarnos a esta ciudad llena de historia, tradiciones y eventos de todo tipo, entre los que destacan, por ejemplo, los festivales musicales, dedicados a la música clásica o al jazz, o la Feria Internacional de Artesanía, un excelente lugar para conocer la habilidad y saber hacer de los mejores fabricantes portugueses de objetos de todo tipo.

Una visita a Estoril debe incluir, sin duda, una excursión por la Sierra de Sintra, Patrimonio Natural de la UNESCO, y visitas a los palacios de Pena, Montserrate y Regaleira, además de museos como el Condes de Castro Guimarães, el del Faro de Santa Marta, el Museo del Mar o los museos de Arte Moderno – Colección Berardo y del Juguete en la vecina Sintra, donde también es de obligada visita el Palacio Nacional de Sintra o Palácio da Vila, que en el pasado fue palacio real y hoy nos descubre todos sus tesoros en forma de arquitectura orgánica, con múltiples volúmenes comunicados por patios escaleras corredores y galerías, y una mezcla de estilos muy curiosa, que incluye formas góticas, manuelinas, renacentistas y románticas.

El espectacular paisaje que rodea la ciudad es también un buen motivo para pasar en ella unas vacaciones inolvidables, recorriendo los parajes naturales que, partiendo desde la desembocadura del Tajo, resiguen la costa hacia el Oeste y el Norte, para llegar a las extensas playas de Guincho. Si disponemos de tiempo, también vale la pena acercarse a Mafra, localidad interior en dirección Norte, en la que podremos participar de un ambiente rural propio de otros tiempos, donde las tradiciones más ancestrales subsisten intactas.

Foto: Roger Wollstadt