El Puente de Carlos en Praga

El Puente de Carlos en Praga 1

Cuando uno pasea por Praga y entra en las tiendas de souvenirs hay una postal que se repite siempre. Tanto de día como de noche, la foto en la que aparece el Puente de Carlos es un recuerdo hermoso de esta ciudad de cuento de hadas. Resulta imprescindible cruzar este puente si venís a Praga. Yo os lo recomiendo al atardecer o bien temprano por la mañana, cuando la bruma se desliza como una lluvia silenciosa sobre la ciudad.

En mis viajes a Praga tuve la enorme suerte de ver este puente desde muchos puntos de vista, incluso haciendo un pequeño crucero por el río Moldava. La belleza de este puente es fascinante. Fue construido en 1357 y une la Ciudad Vieja, el Stare Mestó, con Malá Strana. Imaginaros su importancia ya que, hasta mediados del siglo XIX, era el único puente que tenía los ciudadanos de Praga para cruzar de una orilla a otra sobre el Moldava.

Su belleza redunda aún más con más de treinta estatuas del siglo XVIII que lo adornan. Son santos y patronos de la época. Para mi lo mejor es situarme sobre el puente y contemplar las vistas. Río abajo o río arriba, especialmente hacia la Ciudad Vieja, desde el Puente de Carlos se tiene una hermosa panorámica del Castillo de Praga y de otros edificios. Agujas puntiagudas, casas antiguas, Praga es una ciudad que enamora, y desde el Puente de Carlos te seduce a ello.

Como os decía antes, lo mejor para disfrutar de este puente es levantarse temprano y venir por la mañana. No solo por la bruma que cae, sino porque a esa hora seguro que no habrá mucha gente. A veces agobia un poco el enorme reguero de turistas que se agolpa en la pasarela peatonal. Tengo en mi álbum de fotos varias instantáneas desde el Puente de Carlos, con el castillo envuelto en la niebla, que son magníficas.

Hay que decir que este puente es incluso punto de encuentro de artistas callejeros, artesanos que ponen sus mercadillos, fotógrafos, dibujantes de caricaturas… No solo la historia y la belleza hacen del Puente de Carlos un rincón especial. Su animación y su ambiente son parte primordial de su atractivo.

Foto Vía Planetware