Descubrir la mágica y medieval Tallin

Descubrir la mágica y medieval Tallin 1

Al sur de Estonia, y ejerciendo como capital del país, se encuentra la ciudad de Tallin. Una población que ha conseguido en los últimos años convertirse en un interesante destino para disfrutar de unas vacaciones pues ella cuenta con una serie de encantos que la hacen inigualable.

En concreto, la esencia que consigue atraer cada vez a más turistas es el hecho de que cuenta con una magia especial otorgada quizás por esa apariencia medieval que aún conserva y que le da un encanto diferente.

Si te animas a visitar Tallin debes conocer algunos de los rincones o monumentos más interesantes que no puedes perder la oportunidad de admirar in situ. Entre ellos se encuentra, por ejemplo, Vanalinn que es como se conoce a su casco histórico. Un espacio este que es el que más y mejor conserva su fisionomía medieval y que cuenta con enclaves tan bellos como la Raekoja Platz que es donde se encuentra el ayuntamiento.

Aquel edificio, de estilo gótico y construido en el siglo XIV, llama la atención especialmente por su torre, que supera los 60 metros de altura y que está coronada por la figura de un guerrero (Vana Toomas) que se ha convertido indiscutiblemente en el símbolo identificativo de la urbe.

De la misma forma, tampoco hay que olvidarse de realizar una parada para conocer la farmacia que tiene el honor de ser la más antigua del mundo y que desde principios del siglo XV ha permanecido abierta ofreciendo sus servicios a todos los habitantes de Tallin.

De paseo artístico por Tallin

Otro de los enclaves más interesantes de la parte vieja de la ciudad es la Iglesia de San Olaf, que fue construida en el siglo XII y que se caracteriza por contar con una altura de 124 metros.

Ya en la zona de Toompea, el monumento más importante es la Catedral de Alexander Nevski, que parece ser se erigió a finales del siglo XIX y que es un perfecto ejemplo de la mejor arquitectura renacentista rusa.

El Palacio Kadriorg en el área de Kadriorg o el Palacio de Maarjamäe en el distrito de Pirita son otros de los espacios que merece la pena descubrir de Tallin.