Costa Amalfitana y la Campania en Italia

Costa Amalfitana y la Campania en Italia 1

No lo podemos negar, Italia es un país glamuroso, y quien diga lo contrario que visite la costa Amalfitana, la cual aún conserva el glamour de los 50, cuando las estrellas de Hollywood inundaban este paradisíaco lugar italianos con pantalones capri y aperitivos de vermú. Hoy día, estos hermosos pueblos de la región de Campania aún envuelven sus tesoros naturales con un toque de distinción, pero por suerte están abriéndose al exterior y cada vez es más frecuente encontrar ofertas de viajes a esta zona de Italia.

Es el ejemplo de Salerno, la segunda ciudad más poblada de Campania tras Napoles y su aeropuerto, la cual conecta dos veces con Barcelona, por lo que es un buen punto de partida para nuestra visita por la zona. Si comenzamos por Salerno podemos ir a primero a la catedral de San Mateo y al castillo medieval de Arechi. También podemos visitar el Lungomare Trieste, un hermoso paseo marítimo que se creo tras la II Guerra Mundial y trata de copiar la costa azul francesa.

Podemos alquilar un coche y recorrer las carreteras de la región, para lo cual tendremos que respirar hondo y aguantar las típicas carreteras locales, llenas de curvas y no aptas para nerviosos que conectan diversos centros balnearios. Un buen destino es Vietri sul Mare, famosa por su cerámica multicolor, aunque también Cetara, Mariori, Minori y Atrani. Se trata de bonitos pueblos que están de paso, ideales para parar, dar una vuelta y probar la gastronomía de esta costa. Una recomendación: anchoas con queso.

Después, ir a Amalfi es de rigor, esta ciudad medieval y la más antigua de las viejas cuatro repúblicas marítimas (junto a Pisa, Venecia y Génova), nos invita a recorrer sus callejones hasta la escalinata de la iglesia de San Andrés, donde podremos venerar al santo marinero pues aquí reposan sus restos. Lo más interesante del templo son el campanario y el claustro con sus arcos entrelazados.

En fin, una bonita ruta que nos enseñará la Italia más costera, más marinera y tradicional, donde podremos comprobar que no difieren tanto (excepto el glamour que al principio comentábamos) de otros pueblos mediterráneos. Se trata de un destino para conocer y no pasarse el día en la playa.

Foto Vía: Giaros