Cascos Antiguos de Tenerife

Cascos Antiguos de Tenerife 1

 

Tenerife es una isla que sorprende. Pese a los tópicos y el turismo tradicional que en ella se pueda concentrar, una vez se visite sorprende al viajer. si estamos en uno de los hoteles en Tenerife no podemos dejar de sorprendernos y salir un poco de los circuitos turísticos tradicionales. Para ello, una de las alternativas al turismo de masas es hacer una visita cultural, histórica, donde el máximo exponente se encuentra en los centros históricos de los municipios de la isla.

Uno de los lugares de más interés al respecto es el Centro Histórico de La Laguna, no en vano declarado como Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de un casco histórico en u excelente grado de conservación, lo que realza su interés. Si paseamos por las calles del centro no nos dejarán de sorprender los monumentos y edificios de carácter histórico, sino que además, en ella se concentra una importante y sorprendente actividad comercial. Aquí podremos encontrar los mejores recuerdos de la isla, desde moda hasta vinos de Tenerife pasando por la artesanía o productos gastronómicos de la isla.

Otro de los centros históricos más interesantes es el de Garanchito. El lugar fue fundado por Cristóbal de Ponte en 1496 y desde entonces guarda con cariño los edificios de la época. En su casco histórico podremos contemplar casonas antiguas, conventos e iglesias de gran interés arquitectónico y diversos destellos de su pasado más remoto y más reciente. Se trata de un Bien de Interés Cultural.

Sus edificios más conocidos e interesantes de visitar en lo que respecta a la arquitectura religiosa son la Ermita de San Roque, la iglesia Matriz de Santa Ana y el ex convento de Santo Domingo de Guzmán, aunque las muestras de arquitectura interesante van más allá. La arquitectura civil es la que deslumbra en la ciudad. Podemos ver la casa de los Marqueses de la Quinta Roja, la casa de Piedra o la de los Condes de La Gomera y el Parque de la Antigua Puerta de Tierra así como el Castillo de San Miguel.

En fin, con sólo dos ejemplos podemos ver que los municipios de la isla de Tenerife poseen su encanto más allá de lo turísticamente tradicional y que nos permitirán conocer, o al menos imaginar, un pasado no tan lejano donde la vida en la isla era todo menos parecido al de ahora.

Foto Vía: Berthold Werner