Budapest, la reina del Danubio

Budapest, la reina del Danubio 1

La historia de la capital de Hungría, Budapest, está íntimamente ligada a su particular ubicación geográfica, junto al monte Gellért y atravesada por el Danubio. Desde la época del Imperio Romano, e incluso antes, este rincón del mundo ha ofrecido refugio y una ventajosa posición comercial y estratégica a sus habitantes, a lo largo de los siglos. De hecho, en su origen la ciudad estaba dividida en tres-Pest, Buda y Óbuda– hasta su unificación en 1872.

Dominada por los turcos durante siglo y medio, hasta 1686, todavía podemos apreciar el recuerdo e influencia de aquella época en algunos lugares de la ciudad que, a partir de entonces, empezó a gozar de la importancia, tanto política como cultural y artística, que tiene hoy en día. La construcción del primer puente permanente (puente de las Cadenas) marca la unión oficiosa de las tres localidades, que dio lugar, con el paso del tiempo, a una gran metrópoli que contó, antes que ninguna otra ciudad europea, con el primer tren subterráneo, que conserva actualmente su aspecto original y es un auténtico museo bajo tierra.

El visitante que se acerque por primera vez a esta ciudad no puede perderse, entre otros muchos atractivos turísticos, el Palacio de Buda y la avenida Andrássy (Patrimonio Universal de la Humanidad), los museos del barrio del Palacio Real, la iglesia Matías, el Bastión de los Pescadores y sus magníficas vistas, que le permitirán volver a casa con un precioso botín de fotos de Budapest.

Los tranvías que recorren la ciudad ofrecen una original manera de apreciar los principales puntos de interés, entre los que se encuentran también el Parlamento, los famosos puentes, la Universidad, el Mercado Central, el edificio neorrenacentista de la Academia de Ciencias, entre otros muchos, además de captar la vida cotidiana de sus habitantes.

Foto: Eugene Wineblat