Berlín, renovada capital

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Berlín, la excelente y renovada capital de Alemania, es uno de los destinos donde ofertas de vuelos más se fijan. Sus tradicionales calles y plazas se yerguen con orgullo tras dos guerras mundiales y varias décadas de confrontación entre las dos alemanias, confrontaciones que aún se tienen muy presente en la ciudad. Aquí comentaremos tres de los monumentos que no podemos dejar de visitar si tenemos pensado aprovechar una de las tantas ofertas que tienen a Berlín como destino.

La Potsdamer Platz, situado al comienzo de la Potsdammerstrasse es sin duda uno de los lugares que, queramos o no, nos cruzaremos permanentemente en el camino. Con su arquitectura vanguardista y sus edificios dedicados al consumo, ocio y oficinas de grandes empresas, la plaza y su entorno se han convertido en referencia de la perfección arquitectónica que la nueva Berlín pretende acoger.

Aquí nos encontraremos con el Sony Center y su cúpula diseñada por Helmut Jahn, rodeada de restaurantes, un centro comercial y salas de cine, con el Arkaden, que resulta tan singular como único. Alrededor de la Potsdamerstrasse también nos encontraremos con varios edificios ligados al mundo del cine, ya que en esta zona se encontraban en su día los estudios Babelsberg.

Otro de los lugares al que es obligatorio ir en Berlín es el Memorial del Holocausto. Tras varios años de controversia, en el 2005 se inauguró por fin este complejo que hace memoria de los seis millones de judíos que perecieron en el Holocausto.

El conjunto monumental comprende el Campo de Estrellas, diseñado por el arquitecto Peter Eisenman y que se podrá visitar fía y noche, y un centro de información que se encuentra bajo tierra. El primero guarda similitudes con el viejo cementerio judío de Praga y lo mejor es internarse dentro para comprobar cómo el silencio se convierte en absoluto, cómo desparecemos de la ciudad y nos situamos como dentro de un cementerio de verdad, como si estuviéramos confinados. El centro de interpretación recuerda a una cripta e incluye una dramática relación de hechos y datos en torno a las víctimas judías del régimen nazi.

Por último, el Palacio de Charlottenburg es un palacio imperial a la vieja usanza, de estilo barroco y que se llena de caprichos a los cuales se acostumbraban las residencias reales. Está totalmente renovada y su exquisitez es incontestable. Merece la pena disfrutar de sus jardines.

Foto Vía: Michael J. Zirbes