Barcelos, la cuna del famoso gallo en Portugal

Barcelos

Conozco perfectamente el sur portugués, especialmente el Algarve, y de un tiempo a esta parte tenía mucho interés en disfrutar algo del norte de este país. El verano pasado tuve la suerte de hacer una pequeña ruta por ciudades como Braga, Oporto, Povoa do Varzim y Barcelos entre otras. Precisamente hoy quería contaros algunos detalles de esta última que, francamente, me dejó impresionado.

Barcelos se sitúa 60 kilómetros al norte de Oporto, muy cerca de Braga. No es una ciudad muy grande, ya que apenas cuenta con 60.000 habitantes, pero es bastante conocida, sobre todo por la Leyenda del Gallo de Barcelos, un animal que se ha convertido en uno de los grandes símbolos de Portugal. Sin ir más lejos figuritas de este gallo las podéis encontrar en todo el país, así que imaginaros en la propia Barcelos…

Una ciudad que se une a la lista de grandes monumentos Portugal. Pasear por su centro histórico nos llevará a conocer un patrimonio de enorme belleza. Se entra en Barcelos atravesando su puente del siglo XIV sobre el río Cávado, una de las postales más reconocidas de la ciudad. Una vez en el casco viejo tendríamos que rendir visita a la Iglesia Matriz del siglo XIII o la célebre Torre del Homenaje del XV.

Barcelos es también tierra de iglesias, como las de Nossa Senhora do Terço, la de la Misericordia o la del Buen Jesús da Cruz. Su pasado histórico nos ofrece también la arquitectura del Palacio de los Duques de Bragança o el de los Condes de Barcelos, que en la actualidad alberga la sede del Museo Arqueológico. Otro museo que no debemos perdernos es el Museo de Cerámica y el Centro de Artesanía.

Además del famoso gallo, Barcelos es también conocida por su mercadillo semanal de cada jueves, que se viene celebrando en la Plaza de la Feria según dicen desde el siglo XIII. Se trata del mercado al aire libre más grande de Portugal y en él podemos encontrar de todo, desde ropa hasta cerámica, muy típica de la zona, alimentos y, claro, figuritas de nuestro querido gallo. Venir a Barcelos y no llevarse de recuerdo un gallo es un delito turístico de primer nivel…

Foto Vía Clube de Vinhos Portugueses