Arqueología e historia en Menorca

Arqueología e historia en Menorca 1

Además de sus playas, su forma de vida tranquila, su clima y sus fiestas populares, la isla de Menorca tiene otros muchos encantos. En particular su historia, repleta de influencias de distintos pueblos que dejaron su huella en esta joya mediterránea, habitada primitivamente por la civilización talayótica, más tarde por fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos, normandos, árabes y cristianos. Ya en el siglo XVIII, franceses y especialmente británicos también dejaron su huella en una ocupación que duró setenta años y dejó su marca en la isla en el vocabulario menorquín, la arquitectura y, naturalmente, la característica producción de ginebra.

Así, un viaje a Menorca puede convertirse en una experiencia enriquecedora: además de descansar y gozar del clima y el paisaje, en la isla podemos encontrar multitud de visitas apasionantes para realizar, relacionadas con su historia. Monumentos, museos y restos arqueológicos como el poblado prehistórico de Torre Llafuda, cerca de Ciutadella o Talatí de Dalt.

En el castillo de Santa Àgueda, en Ferreries, descubriremos uno de los principales rasgos de Menorca, ya que se aquí se han encontrado restos de diferentes poblaciones diferentes, en unas ruinas que sirvieron de refugio, castillo, torre de vigía y que más tarde acogió una sencilla capilla cristiana.

Otros puntos interesantes desde el punto de vista histórico y prehistórico son la Illa del Rei, el Poblado de Trepucó o las Navetas Funerarias des Rafal Rubí (todos ellos próximos a Maó), el poblado prehistórico de Son Mercer de Baix, Torralba d’en Salord, en Alaior, el sepulcro prehistórico de Son Olivaret, en Ciutadella o Sa Cova des Coloms, en Es Migjorn Gran. Un completo catálogo de visitas imprescindibles que podemos completar, además, con un día en el Museo de Menorca en Maó o en el Museu Municipal de Ciutadella des Bastió de sa Font, entre otras muchas instalaciones dedicadas a divulgar la historia del lugar.

Foto: Jaume Meneses